miércoles, 17 de octubre de 2007

La mujer en el Islam



Ciertamente es bien sabido que en el medio oriente ser mujer es peor que ser un animal miserable. El nacimiento de una niña es considerado una desgracia y una vergüenza y se entierra a la niña viva. Ya adulta es considerada un objeto sexual que puede comprarse, venderse o heredarse.
Durante miles de años, con contadas excepciones la mujer ha estado sometida y dominada por el hombre, quien le restringe sus derecho y libertades, así como pisotea y humilla su personalidad y orgullo. Se le trataba sin darle ninguna importancia. Los sabios y filósofos discutían sobre ella, si poseía alma o no, y en caso de tener alma ¿sería humana o animal? Y suponiendo que si posee alma humana, entonces su posición social en cuanto al hombre, ¿Es la posición de los esclavos o es más elevada que ellos?

Alguna pesonas que no conocen la realidad del Islam, o que conociéndola y luego intencionalmente tratan de ocultar lo justo para desviar a la gente del conocimento del Islam, dicen que el Islam es enemigo de la mujer, que degrada su dignidad y humilla su orgullo y la deja a un nivel más cerca del estado puramente animal, que solamente es un goce sensual para el hombre y un instrumento para engendrar, de tal suerte que la mujer está en una posición inferior al hombre y dominada por él. No existe otra cosa más falsa y fuera de la relidad que esta afirmancion.

El Islam eliminó algunos de los falsos conceptos sobre la mujer. Negó, por ejemplo, la idea de que Eva tentó a Adán a desobedecer a Dios, y causó así su perdición. El Corán menciona a varas mujeres con gras respeto como las esposas de Adán, Abraham, las madres de Moisés y Jesús. Esto pone claramente a la mujer sobre un pedestal de respetabilidad social y personal que jamás había gozado antes. Así cuando un hombre preguntó al Profeta Muhammad:
“¿Quién tiene más derecho a ser tratado con la mejor cortesía?” el profeta contesto: “tu madre” El hombre preguntó: “¿quién después? El profeta contesto “tu madre”. De nuevo el hombre pregunto ¿Quién sigue? El profeta respondió “tu madre”. El hombre pregunto por cuerta vez “¿Quién sigue? Y el profeta respondio “tu padre”.

En el Islam la mujer, sin considerar su estado marital, es completamente capaz de comprar, adquirir, vender y heredar. Como un ente legítimo, su matrimonio no se realiza sin su consentimiento, y donde un caso extremo se presente, ella podrá divorciarse de su marido.
Hoy en día se considera a una mujer que lleva el velo una estigmatizada, oprimida o fanática y fundamentalista. Estas consideraciones están gravemente erradas y son totalmente Imprecisas ya que las mujeres han desarrollado cierto sentimiento al velo y se desconoce el coraje y la identidad que les brinda